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¡Me vale madre!

Entre más años tengo, más gente conozco y más historias escucho, cada vez, cada día, llego a la conclusión que soy muy afortunada de tener a la madre esta, que tengo. Siempre fue feliz, no voy a decir que nunca la vi llorar, porque es humana y sentimental, pero siempre fue feliz, es feliz creo que cada vez más. Ella llegaba del trabajo, cansada, de la calle, del tráfico y todavía y todavía, trataba de limpiar un poco el desorden que habíamos hecho en el día, pero sobre todo siempre privilegió su salud mental por encima de todo, lo que traía como consecuencia nuestra salud mental. A lo mejor no tuvimos la casa, los muebles, la ropa que queríamos, pero siempre, siempre, siempre tuvimos una sonrisa. Cuando no había dinero, siempre hubo comida caliente, agua caliente, una cama donde dormir y una sonrisa. Siempre nos dijo: viajen lo que puedan, sean respetuosos, si te invitan a alguna parte sé agradecida, no vayas a donde no te inviten, sé respetuosa con los demás (tiempo, dinero, ...

No nos reímos

No nos reímos, no nos dio risa. Huímos inmediatamente de ahí. Estábamos en una reunión, antes había sido un pequeño festival y se convirtió en el after del encuentro y todos los de ahí, nos fuimos para allá. El beer pong comenzó a gestarse, ¿por qué no? vamos a jugar, nos acercamos. Lo primero que pasó fue un grupo de hombres tratando de explicarnos, de la manera más confusa las reglas (eran otras) todos intervenían, se notaban estimulados por la presencia de las mujeres. Dentro de una de las explicaciones, para describir una forma se refieren a ella como: la forma de una "panochita" de trece años, hicieron ademanoes con las manos, hicieron hincapié, ellos rieron, nosotras no reímos. ¿Ya mencioné que había 90% hombres, 10% mujeres? después de eso, le susurro a mi amiga, yo no juego y me retiré de manera inmediata, ella se fue detrá de mí. Le dije no voy a jugar con esos orangutanes que creen que eso es un chiste. A ellos le da risa porque no viven con miedo, a nosotros ...

Nombre propio

Cuando era niña, una de las historias favoritas de mi mamá es contar que solía cambiar de nombre con la facilidad que uno cambia de calcetines. Se lo anunciaba, entonces ella debía llamarme de esa manera, si no, no me estaban hablando a mí. Lo tomaba bastante en serio. Unos días amanecía con ganas de ser Claudia, Alejandra o Jessica (sí lo sé, Jessica) pero el nombre con el que más duré y se inmortalizó fue: Kity, sí como la Hello Kitty. Fui a jugar con a casa de unos amigos de mis papás. La pasamos tan bien que las hijas de los amigos, preguntaron por mí durante semanas. El problema venía cuando ellas me nombraban, "que venga a jugar la Kity con nosotros" hasta que la madre indagó si se trataba de un fantasma o de quién rayos, porque no había ninguna Kity posible, hasta que dieron conmigo, la pequeña embaucadora. Desde aquellos entonces me gustaban los nombres, los juegos y las palabras y ¿por qué no? jugar a ser otra yo, sin dejar de ser yo. A la fecha le causa una tr...

Noticias sobre la muerte

Leí que te habías muerto y me puse triste. Comencé a rebobinar mentalmente cuando te conocí, una noche en que yo estaba perdida en una fiesta ajena y quería regresar a casa y eso estaba lejísimos. Antes de uber y teléfonos inteligentes, mucho antes de tener si quiera dinero para pagar mi transporte. Dijiste“Me voy” y preguntaste si alguien quería raite, yo me apunté, aunque eras un extraño ebrio, en medio de la madrugada, yo confié. Llegué a casa, sana y salva y te portaste como un viejo amigo, platicamos en el camino y siempre me hiciste sentir cómoda. Tiempo después, comenzamos a frecuentar y a encontrarnos en los mismos bares, a veces, como mosca de bar nos poníamos platicar de todo y nada, te compartía mis visiones opioides del mundo, cualquiera hubiera dicho que estaban fumadísimas, pero a ti te gustaba y entretenía escucharme. Un día, con emoción o por la emoción, me dijiste: cásate conmigo y me dio mucha risa, sabía lo que eso significaba, no era un matrimonio real ...

Vida nada te debo

El día de mi cumpleaños recibí el primer abrazo de una amiga que estaba celebrando conmigo de la manera más random el 14 de febrero. Sin proponérnolo celebramos el Día del Amor y la Amistad cenando en casa sandwiches, en fachas y hablando de todo y nada. Vino el día siguiente, el de mi cumpleaños. No tenía ganas de celebrar como el año pasado, primero porque mi gran cómplice no estuvo en la misma ciudad, segundo porque el dinero/tiempo invertido el año pasado no trajo consigo mayor índice de felicidad, así que decidí anunciarlo así a quien me felicitó y preguntó: Estaré recibiendo abrazos en mi casa. Se lo dejé todo a la vida, vino quien quiso, quien preguntó, quien manejó e hizo cosas para venir. Estando aquí la música, la gente, el ambiente. Sin importar quién, por cada vez que persona que abrió el refrigerador para poner cerveza, siempre dejó escapar una expresión de: ¡órale! había más cerveza que personas eso era un hecho, había menos sillas que personas. ¿Ya les dije q...

Detrás de la pared

Respiraba lentamente, como quien cae dentro del sueño. Oyó un golpé repentino, como si alguien le hubiera lanzado algo, y lo hizo, pero del otro lado de la pared. Después portazos, gritos sin claridad. Pero era evidente, una pelea se desarrollaba del otro lado. Ahora estaba alerta, atenta. No quiso tener la necesidad de llamar a la policía, siempre es engorroso y luchaba contra el es un pleito de pareja, pero no debe cruzar la línea entre estar enojado y creer que puede golpearla, que tiene derecho que le corresponde. Se escucharon más gritos, él era el más enojado, la voz de ella no alcanzaba a escucharse, hasta que un claro “no debiste meterte con mis cosas” y ahí lo supo, ella estaba siendo infiel y él acababa de enterarse, era víspera del Día de San Valentín, del Día del Amor y el de ellos se estaba acabando ahí justo ese día. Él había comprado chocolates y un perfume para ella, había ahorrado 2 meses y otra deuda más, mientras ella se escribía sin culpa alguna con su ...

Hombres necios

"Hombres necios que acusais a la mujer..." decía la sabia Sor Juana. Ellos, se sienten capaces y con el derecho a legislar sobre nuestros úteros, pero son incapaces de saber la diferencia entre vagina y vulva. Se la he tenido qué explicar a algunos amigos adultos, casicasi como canción de Plaza Sésamo: Vulva es afuera, Vagina es adentro . Sí, y además en un célebre y probado tweet donde uno chico exhibía su analfabetismo sexual sobre las pastillas anticonceptivas, otras mujeres hicieron la prueba con sus conocidos y nada. Ellas se las toman, ella cargan con la responsabilidad de sus cuerpos y embarazo (¿tendré que explicar que para que un embarazo se genere se necesitan dos?) Ojalá esa parte la tengan clara, que las mujeres cuales células no se dividen para genera otra vida, sino que dos células: femenina y masculina se unen y de ahí, mucho tiempo de cultivo después, meses enteros, casi un año se crea un ser humano. Mientras no hay sistema nervioso no hay dolor, y un abor...