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Días de encierro

Estoy en mi octavo día de encierro total. Pienso en mi familia en otra ciudad, en mi hermana que hasta ayer tenía que salir a trabajar, en mi hermano que no veo que se cuide mucho y en mis sobrinos, que viven con mi hermano, el que no se cuida mucho. Me ha sorprendido la cantidad de personas que consideraba inteligentes y empáticas pero que han hecho caso omiso, no tienen cuidado en los tiempos de un virus que se asemeja a la apocalipsis Zombie que ha entretenido a millones haciéndolas películas taquilleras. Ayer, vinieron los papás de mi pareja a dejarle material, libros para que pueda seguir avanzando en sus proyectos, lo extraño que fue, que ellos dejaran algo en el piso, se alejaran y nosotras lo tomáramos del piso, mientras todos permanecíamos a generosas distancias. No pudimos abrazarlos ni besarlos. Decidimos que era mejor que ellos manejaran su propio auto, y que nosotros no pisáramos su casa, a pesar de lo encerradas que hemos estado. Creo que es la primer vez en su vida...

Ruido

Nada que apele a la justicia puede ser una traición. Pedir lo básico, la humanidad mínima nunca va a ser una traición. Pero todos sabemos, incluyendo este narrador y el que emerge de la cabeza de quien dicta estas letras que hablar con la verdad, con la cruda y clara verdad es un acto de valentía en un mundo donde fingir estar bien es más importante. No todo lo que decimos es lo que quiere ser escuchado. No toda palabra está hecha para ser escuchada, porque siempre quedará, taparse los oídos o escuchar verdades a medias porque es más cómodo pecar sin que nadie sepa, pecar sin que te sea señalado. A nadie le gusta ser mala persona, pero más que el acto o la falta de ellos para poder serlo, de lo que se esconde la gente es de ser pronunciando como una mala persona. Y nos vendemos nuestras verdades que después tratamos de venderle al mundo y ya porque nadie se atreva a negarlo frente a nosotros creemos haber hecho un buen trabajo. No, no todo acto verdaderamente heroico lleva consigo ...

Los días después

Más gente acercándose, más gente preguntando. Hubo otro Culiacán y fue el de la mayoría, gente protegiendo a gente desconocida.. A estas alturas estoy enfadada de contar lo mismo, pero tampoco puedo dejar de pensar en eso, porque en cuanto entro a las redes sociales todos son expertos en Seguridad Nacional, todos en política, todos esos que no están aquí y no tuvieron qué vivir ni lidiar con esto. Sigo sin ver los videos, si acaso alguna foto en algún medio informativo, las paso rápido. No quiero someter a mi cuerpo y a mi mente a ese miedo, a ese terror, aunque está en el aire, no quiero dejarle ganar. Desde el jueves a las 5 pm que logré llegar bien a casa no he salido salvo para comprar cosas para no salir. Hoy ya es domingo. Solo puedo decir cómo me siento. Estoy apática, sin fé en la humanidad, la falta de empatía de los "expertos" me hace ver que si México está jodido es porque nosotros somos los jodidos, dejando de fuera las políticas y centrándonos en las emoc...

En llamas

Estaba en mi trabajo, entro a las 2:30 de la comida, como siempre, escuchando música con mis audífonos, y se escuchaba el rumor y ambiente extraño, me quito los audífonos y escuché metralletas, el sonido venía de los videos que, ahora sí, todos pusieron a todo volumen. Me levanté, había balacera era todo lo que sabía, fui recorriendo los pasillos hacia la salida porque no tenía ganas de escuchar esa orgía de balazos en la que todos participaban, y en todos lo mismo, la misma metralleta, todos viendo el mismo video, hablando de lo mismo. "Es que dicen que están acá, dicen que están allá" todo era "dicen". Desde que vivo en Culiacán no me había tocado nada así y tengo 4 años. En el centro ya había carros incendiados como en película apocalíptica, ya sabíamos de gente atrapada en negocios, resguardándose donde podían como podían. El terror estaba sembrado. Parecía una telenovela y película de ciencia ficción, pocas cosas informativas escuché o se difundieron, a mí ...

¡A quién le importa!

Cada vez que menciono una crítica o un comportamiento sistémico socialmente aceptado que obvia las conductas que la masculinidad misógina admite, ellos, se sienten ofendidos, saltan detrás de los arbustos a decir que no solo ellos hacen eso, que las mujeres también, que las denuncias falsas, que no generalice y que estoylotro. Pero no reflexionan ni analizan la carga económica, emocional, mental, física, simbólica, estética y hasta hormonal con la que cargamos las mujeres como comunidad. Esto incluye: Brecha salaria, la cual se traduce a una diferencia de sueldos de 35% entre hombres y mujeres, donde ellas, por supuesto, son las que menos ganan. Amor de madre y de esposa, esto se traduce a trabajo no remunerado ¿quién rayos trabaja feliz en un puesto las 24 horas y además sin sueldo? ¿quién? Pero es el deber de madre y esposa que todos se ocupan de ignorar sistemáticamente, hasta que no está mamá para lavar la ropa o hacer la cena, ahí sí notan que algo falta y que algui...

Cosas qué pensar

Acabo de leer una nota sobre un estudio que se titula:  ¿Qué dice de tu personalidad tu forma de caminar?, mis gustos sobre leer ciencia del comportamiento o lo que yo llamo por qué hacemos lo que hacemos y decidimos lo que decidimos . En ese aspecto creo que la Mercadotecnia es una materia que se alimenta de otras materias sin prejuicio, en lugar de excuir, incluye, pero es es otro cuento.  Volviendo al tema, quien escribió el artículo se tomó la tarea para consultar estudios parecidos y el hallazgo -para mí- fue este: hombres en prisión, a los que les mostraron videos de mujeres caminando, eligieron como víctimas hipotéticas justo a las mujeres que fueron atacadas realmente.  Pero los conocimientos y lectura de los presos no difirieron mucho de las personas de este otro experimento, -no las atacaron- pero describieron a las mujeres como "vulnerables", ojo aquí, la interiorización de esa emoción/pensamiento/sentimiento, es proyectado al lenguaje corporal. Sentirse ...

Todo lo que ha pasado

Me ausenté de aquí por todo lo que ocurría acá. Digamos que mi laptop estaba en manos de una trama más importante que mi desahogo, digamos que fui mecenas tecnológica de un proyecto artístico que va a trascender, quizá muchísimo más que esta explicación y que este blog. Cosas han cambiado desde entonces, amigos se han ido, otros han regresado, la manera de relacionarme con ellos ha cambiado y hasta me he sentido ajena a personas que creía cercanas y me he sentido cercana a personas que creía ajenas, todo dentro del constante cambio que es estar vivo. Alrededor de seis meses en que he seguido escribiendo pero no publicando. Porque esas cosas no cesan, cuando uno siente la necesidad, el impulso, el latido, tiene que sacarlo por alguna parte, todos necesitamos una válvula de alivio. He tenido desastres naturales en medio de todo esto, ¿y sabes qué digo cuando digo esto? que los desastres son una cosa natural,que es algo que tiene que ocurrir, ser desastrozo o ser el desastre en sí m...