Ir al contenido principal

Transición cíclica

Dos funerales, dos cantinas, un mejor amigo, tres encuentros inesperados y muchas revelaciones, así podría contabilizarse mi visita a Hermosillo por las fiestas, y un grupo de buenos amigos.

Este fin de año me ha develado mucho acerca de ciertas personas que no son todo lo que dicen ser. Descubrí encontrándome con un amigo de la prepa, uno de la secu y otro de la primaria, que Daniela Sáenz es como una especie de mito en la cabeza de los que me recuerdan.

Que tengo un poco de medium o lo que sea, pero que soy capaz de ver antes que nadie, de notar lo que nadie nota y de enlazar mundos sin querer y sin proponérmelo.

Vi gente linda que aprecio y no siempre puedo ver, pero las casualidades me arrastraron hacia ellos con una fluidez y facilidad que no puedo llamarlo más casualidad.

La sensación de bienestar no se me quita, y el vértigo de que algo viene y que no tiene qué ver estrictamente con la política me entusiasma.

Aprendí que debemos creerle más a las acciones que a las palabras, que entre más se busca algo es porque buscamos lo que menos tenemos, que no importa quién sea o quién crees que sea, el egoísmo y egocentrismo va estar primero. Aprendí que muchas veces somos todo eso que criticamos, aprendí que mi intuición siempre me dice la verdad, aprendí que soy capaz de ver cosas muchísimo antes que el resto, o que soy capaz de notar cosas que nadie nota, aprendí que soy más querida y valorada de lo que creí, aprendí que es el instinto primitivo lleva a las personas a acciones irracionales y sin sentido, aprendí que seguiré aprendiendo más y me da gusto.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Vida nada te debo

El día de mi cumpleaños recibí el primer abrazo de una amiga que estaba celebrando conmigo de la manera más random el 14 de febrero. Sin proponérnolo celebramos el Día del Amor y la Amistad cenando en casa sandwiches, en fachas y hablando de todo y nada. Vino el día siguiente, el de mi cumpleaños. No tenía ganas de celebrar como el año pasado, primero porque mi gran cómplice no estuvo en la misma ciudad, segundo porque el dinero/tiempo invertido el año pasado no trajo consigo mayor índice de felicidad, así que decidí anunciarlo así a quien me felicitó y preguntó: Estaré recibiendo abrazos en mi casa. Se lo dejé todo a la vida, vino quien quiso, quien preguntó, quien manejó e hizo cosas para venir. Estando aquí la música, la gente, el ambiente. Sin importar quién, por cada vez que persona que abrió el refrigerador para poner cerveza, siempre dejó escapar una expresión de: ¡órale! había más cerveza que personas eso era un hecho, había menos sillas que personas. ¿Ya les dije q...

#Inclúyemesta

Leo mucha preocupación sobre un tema específico: Lenguaje inclusivo, me llama la atención quiénes en mi entorno cercano se encuentran realmente preocupados por la propuesta de lenguaje inclusivo, pero lo más llamativo y a resaltar de esto es que, antes de esto no parecían ser personas a las que el lenguaje les importara una mierda o un trozo de mierda pues, para no descartar que les interesaba digamos un trozo. Esas personas que se encuentran alarmadas por el lenguaje inclusivo, por un lado lo juzgan desde afuera como si fuera algo tan superficial como un color de labial y dos, creen en sus pequeños y estrechos mundos que es algo que les incluye, les guste o no. Porque no se trata de gustos sino de inclusión. Su sana y equilibrada preocupación me indica que son personas que comprenden perfectamente y se han enfocado a estudios sociales y humanos, quizá cuenten con un doctorado o posgrado sobre ciencias sociales o de perdis han leído “Aparatos ideológicos de estado” y todas...

Mamá primeriza

 Soy mamá primeriza, compré las cosas que se compran cuando se reciben a un ser jamás tenido. Leí, -todavía leo- lo que quiero saber, sobre su comportamiento. Lo cierto es que cuando llegó a mí, ya estaba más formado que otra cosa, podría decirse que envejecido. Hago cosas que jamás creí hacer, pero sigo con ciertas reglas internas.  Hay cosas que no estoy dispuesta a compartir, como la cama, mi cama. Mi cama es mía y no la comparto más que con la mamá de la criatura. Si acaso dejo que duerma en el cuarto con nosotros, pero él en su caminta y yo en la mía. Le digo cuando me mira como rogándome que lo deje dormir con nosotras. Cuando con los ojos me lo pide su mamá: que duerma con nosotro s, ¿no sería lindo que durmiera con nosotros? No, respondo sin tocarme el corazón. Lo siento, pero nunca quise, ni soñé con esta criatura. Tengo una relación con su mamá, y bueno, ella tenía a la criatura y como el amor es amor, si hay amor para la mamá hay amor para él. Entonces, ahora nos am...