Ir al contenido principal

Casualidades de los círculos

No sé si crean en las casualidades, o que todo, sucede por algo, pero si hablo de la forma cómo suceden las cosas, o los cíclico de los acontecimientos que nos han envuelto como país. ¿De qué diantres hablo?

Para mí, los ciclos son círculos, la vida misma es un círculo que te regresa al punto de partida, como el Viaje del Héroe donde se regresa al punto de partida pero diferente, cambiado por el viaje que se ha emprendido.
Cuando hablo de ciclos me refiero a por ejemplo al hecho de que la independencia y la revolución del país tengan 100 años de distancia 1810-1910. Otro ciclo mexicano fue cuando en el día de la conmemoración del temblor del 19 de septiembre de 1985, volvió a temblar el 19 de septiembre de 2017.
Ahora , cerca de la conmemoración del 2 de octubre, la llama universitaria se vuelve a encender después de que una marcha pacífica de estudiantes de la UNAM protestaban por justas razones fue golpeado y enfrentado por un grupo de porros con la obvia intención de intimidar y desacreditar a los alumnos con demandas razonables.
Ayer los estudiantes, miles de estudiantes salieron a mostrar que son más los justos, que son más los que quieren (queremos) paz, que esos “estudiantes” que lanzaron bombas, acuchillaron a sus iguales y patearon a los caídos y ensangrentados no son, ni representan el espíritu de los estudiantes de la máxima casa de estudios.
Algo tiene que pasar, me da miedo pensar en el 2 de octubre y estudiantes alzados y la repetición de los ciclos, pero definitivamente ver a los estudiantes reclamando paz, seguridad, educación es infinitamente alentador, ver la unión de México me engrandece.



Comentarios

Entradas más populares de este blog

Vida nada te debo

El día de mi cumpleaños recibí el primer abrazo de una amiga que estaba celebrando conmigo de la manera más random el 14 de febrero. Sin proponérnolo celebramos el Día del Amor y la Amistad cenando en casa sandwiches, en fachas y hablando de todo y nada. Vino el día siguiente, el de mi cumpleaños. No tenía ganas de celebrar como el año pasado, primero porque mi gran cómplice no estuvo en la misma ciudad, segundo porque el dinero/tiempo invertido el año pasado no trajo consigo mayor índice de felicidad, así que decidí anunciarlo así a quien me felicitó y preguntó: Estaré recibiendo abrazos en mi casa. Se lo dejé todo a la vida, vino quien quiso, quien preguntó, quien manejó e hizo cosas para venir. Estando aquí la música, la gente, el ambiente. Sin importar quién, por cada vez que persona que abrió el refrigerador para poner cerveza, siempre dejó escapar una expresión de: ¡órale! había más cerveza que personas eso era un hecho, había menos sillas que personas. ¿Ya les dije q...

#Inclúyemesta

Leo mucha preocupación sobre un tema específico: Lenguaje inclusivo, me llama la atención quiénes en mi entorno cercano se encuentran realmente preocupados por la propuesta de lenguaje inclusivo, pero lo más llamativo y a resaltar de esto es que, antes de esto no parecían ser personas a las que el lenguaje les importara una mierda o un trozo de mierda pues, para no descartar que les interesaba digamos un trozo. Esas personas que se encuentran alarmadas por el lenguaje inclusivo, por un lado lo juzgan desde afuera como si fuera algo tan superficial como un color de labial y dos, creen en sus pequeños y estrechos mundos que es algo que les incluye, les guste o no. Porque no se trata de gustos sino de inclusión. Su sana y equilibrada preocupación me indica que son personas que comprenden perfectamente y se han enfocado a estudios sociales y humanos, quizá cuenten con un doctorado o posgrado sobre ciencias sociales o de perdis han leído “Aparatos ideológicos de estado” y todas...

Mamá primeriza

 Soy mamá primeriza, compré las cosas que se compran cuando se reciben a un ser jamás tenido. Leí, -todavía leo- lo que quiero saber, sobre su comportamiento. Lo cierto es que cuando llegó a mí, ya estaba más formado que otra cosa, podría decirse que envejecido. Hago cosas que jamás creí hacer, pero sigo con ciertas reglas internas.  Hay cosas que no estoy dispuesta a compartir, como la cama, mi cama. Mi cama es mía y no la comparto más que con la mamá de la criatura. Si acaso dejo que duerma en el cuarto con nosotros, pero él en su caminta y yo en la mía. Le digo cuando me mira como rogándome que lo deje dormir con nosotras. Cuando con los ojos me lo pide su mamá: que duerma con nosotro s, ¿no sería lindo que durmiera con nosotros? No, respondo sin tocarme el corazón. Lo siento, pero nunca quise, ni soñé con esta criatura. Tengo una relación con su mamá, y bueno, ella tenía a la criatura y como el amor es amor, si hay amor para la mamá hay amor para él. Entonces, ahora nos am...